Además de los efectos destructores como la tala de árboles, programas estatales de desarrollo o explotación de oro, la explotación de petróleo tiene impactos especialmente graves sobre las selvas tropicales y los pueblos indígenas que allí viven. Por su ampliación incontrolable a partir de los años 80 en casi todos los estados colindantes de la Cuenca Amazónica, los problemas ecológicos, pero también sociales, culturales y económicos han aumentado dramáticame para sus pobladores.
En Ecuador se empezó, al final de la década de los 60, a exportar petróleo. En Venezuela el inicio de de la exportación petrolera data del año 1922. La economía venezolana,ya en el año 1935 dependía en un 95% de la exportación de petróleo. Desde aquel entonces se han encontrado cada vez más nuevos pozos y desde la mitad de los años 80 los estados colindantes de la Cuenca Amazónica han abierto cada vez más regiones a la explotación petrolera. Hoy en día prácticamente en todos los países colindantes de la Amazonía se explota petróleo o gas y ya existen planes para abrir nuevas áreas de explotación.
Las áreas de concesión actuales para la exploración y explotación petrolera forman parte en un 90% de territorios indígenas. La otorgación de concesiones por parte del gobierno se realiza en gran medida sin involucrar a las organizaciones indídenas. Pagos de compensación y participación de los beneficios se efectuán, si es que existen, de una manera mínima y no son suficientes para compensar a largo plazo los impactos negativos ecológicos, sociales y económicos que esta explotación supone para las comunidades indígenas y para el medio ambiente.
Las consecuencias de la explotación petrolera son igualmente terribles para el hombre y el medio ambiente. Ya durante las primeras exploraciones sísmicas y perforaciones de prueba, se talan áreas de bosques para crear lugares despejados para aterrizaje de helicópteros y torres de perforación. De los orificios de las perforaciones salen además del deseado petróleo crudo otras substancias que contienen metales pesados, químicos tóxicos y otras substancias venenosas. Estos elementos son depositados en piscinas de recojo, en parte son quemados y en parte son conducidos hacia los ríos aledaños sin tratameiento descontaminate alguno. Para el mantenimiento de los campamentos petroleros y el transporte de maquinaria pesada hay que construir carreteras en el bosque . Los colonos, trabajadores, ganaderos y madereros que penetran por las nuevas carreteras siguiendo a la nueva explotación petrolera constituyen una amenaza a largo plazo para la selva tropical.